Soy consultor nutricional, con una sólida trayectoria en el ámbito de la salud y el bienestar. Mi formación integra nutrición, dietoterapia, alimentación energética, medicina tradicional china y nutrición ortomolecular, junto con especializaciones en coaching holístico, un máster en PNL y un máster en gestión del estrés basado en Mindfulness.
Como conferenciante, formador y divulgador, colaboro con empresas, instituciones y equipos profesionales que desean mejorar la salud, la motivación y el bienestar de sus personas. Me especializo en traducir contenidos complejos a mensajes claros, prácticos y fáciles de aplicar, generando aprendizajes que realmente se integran en la vida diaria.
Mis formaciones y conferencias combinan conocimiento científico, experiencia clínica, sentido común y un estilo comunicativo cercano. Creo firmemente que la alimentación no es solo nutrición: es gestión emocional, autocuidado, energía, cultura corporativa e incluso creatividad. Por eso mis propuestas están diseñadas para:
Trabajo tanto en sesiones inspiracionales como en programas formativos más profundos, diseñados a medida según las necesidades de cada organización.
Defiendo y promuevo una manera de comer donde la salud y el placer no compiten, sino que se complementan. Creo en una alimentación que no impone, sino que acompaña; que no restringe, sino que construye; que no castiga, sino que potencia lo mejor de cada persona.
Mi enfoque es integrador y humanista: la comida es una herramienta poderosa para mejorar la vida, pero también una parte esencial de nuestra cultura, nuestras emociones y nuestros vínculos. Ayudar a las personas a relacionarse de manera más sana con la alimentación significa mejorar su bienestar físico, su claridad mental y su capacidad de disfrutar.
Soy autor de los libros:
No trabajo desde la restricción. Las dietas muy rígidas suelen desconectar a la persona de sus propias señales internas y generan más frustración que bienestar. Creo en una alimentación consciente, flexible y adaptada a cada etapa vital.
Sí. Crecer y trabajar en el restaurante familiar marcó profundamente mi relación con la comida. Allí aprendí que la alimentación no es solo nutrición, sino también cultura, emociones, vínculos y memoria.
La escritura ha sido siempre una forma de ordenar mis ideas y emociones. Con el tiempo se convirtió también en una herramienta para divulgar, reflexionar y acompañar procesos relacionados con la alimentación y el bienestar.
Es entender que comemos no solo para nutrir el cuerpo, sino también para gestionar emociones. El problema aparece cuando la comida se convierte en la única vía para hacerlo. Mi enfoque busca ampliar recursos y recuperar una relación más consciente y amable con la alimentación.